lunes, 27 de agosto de 2007

La mujer y el sexo

Sencillamente no llegamos a acuerdo. Si bien las mujeres no quieren tener sexo todos los días, sí les interesa que sea continuo, al menos tres veces a la semana o un poco menos si el estrés es mucho.

La idea es que la cantidad óptima de sexo sea tal: Como para no considerar a un vibrador a la misma altura que un romance. Emparejada, pero sin convivir, me parece lógico tener sexo cada vez que nos vemos. Ya compartiendo una cama, por lo menos día por medio, dice Angélica.

Cantidad versus calidad

Al parecer, la mayoría de las mujeres no está de acuerdo con cuantificar el sexo, sino que prefieren calificarlo. Es decir, no valen muchos encuentros a medias, sino uno grandioso y recordable.

Creo que no es cuánto la pregunta, sino más bien la calidad que se experimente. Y probablemente ésa sea una de las grandes diferencias con los hombres. Sin embargo, y a muy pesar de nuestros machos, creo que la brecha que antes nos distanciaba, con respecto al sexo, en esta época se ha acortado substantivamente. Hoy las mujeres exigimos pasarlo bien, y no ser simplemente espectadoras, por lo tanto, la cantidad de veces que se tenga sexo con la misma persona, no asegura necesariamente el éxito de la relación, dice Vanesa de 29 años.

Y en eso tiene razón, pues las mujeres requieren para la intimidad de mayor número de factores que potencien el ambiente y la inciten al sexo. Los hombres, en cambio, son esencialmente visuales e instintivos. Nosotras necesitamos de relajación, eliminar los elementos distractivos, paciencia, tiempo, mucho cariño y poca luz, así al menos lo confiesa la mayoría.

¿Y qué afecta nuestra libido?

Recuerdo que a los 20 lo único que quería era hacerlo todos los días con mi pololo y me daba lo mismo cómo resultara. La cosa era hacerlo. Luego, los años trajeron las obligaciones y con tanto agobio, cansancio físico y requerimientos emocionales, no estoy dispuesta a tener sexo por tenerlo, y sólo acepto cuando tengo muchas ganas, tengo el ambiente indicado y sé que él tendrá la paciencia y las ganas necesarias para jugar un buen rato antes de ir al grano, advierte Nicole, de 31 años.

Paulina de 28, opina de manera similar: La verdad es que yo creo que menos del que se habla. Pero también depende del período en que estés, o sea, hay semanas en que tus hormonas gritan por un buen coito. Pero hay días en que uno no quiere escuchar hablar de sexo. Además, depende si estás soltera o no, porque cuando sí lo estás sueles pensar más en sexo, debido justamente a la falta de disponibilidad que tienes para hacerlo. Yo creo que una mujer que está en pareja hace tiempo, tiene su trabajo, sus cosas, sus hobbies y amistades, con tres veces a la semana está bien. Pero insisto en que no todas somos iguales. Hay muchas que sienten que si un día no lo hicieron con sus maridos o parejas la cosa anda mal. Definitivamente no se puede generalizar.

Y en eso está en lo correcto, pues María, de 52 años, fue la única de nuestras entrevistadas que confesó que le gustaría tener sexo a diario ya que la carne es débil.

Más que sexo

Ahora bien, si en cuanto a la cantidad de sexo necesario las mujeres no se ponen de acuerdo (aunque afirman que no quieren hacerlo todos los días); sí coinciden que más allá del coito propiamente tal, lo que les interesa tener muy seguido es el contacto con su pareja, la instancia de regaloneo, de mimos y de decirse cosas lindas.

Honestamente creo que la necesidad es diaria, y no hablo sólo del acto, sino de tocarse con cariño y deseo, de eso ¡yo tengo ganas todo el día y todos los días!, nos asegura Angélica de 29 años.

Los ritmos sexuales de la mujer son mucho más pausados

Así lo asegura el experto en la materia, el sexólogo y neurólogo argentino de Consultasex, Enrique de la Rosa, quien explicó la razón de esto a Zona Mujer.

La base es la siguiente , no existen necesariamente estadísticas confiables en las cuales uno pueda decir necesitan tantas veces o tiempo. Sin embargo la apreciación clínica (y agrego a ello las capacitaciones en técnicas tántricas o yóguicas que realizo), son que las mujeres tiene una necesidad sexual, superior a la que ellas mismas conocen, plantea el profesional.

De la Rosa explica que cuando se está en una terapia, las mujeres descubren aspectos de ellas desconocidos, y por momentos perturbadores, ya que viven esa nueva demanda sexual por parte de su cuerpo como ajena. La base de esto es que los ritmos sexuales de la mujer son mucho más pausados, pero mucho, muchísimos más prolongados y profundos que los del hombre. De allí que las técnicas sexuales en el hombre tenga que ver con poder asemejar en alguna medida sus ritmos (los de él) a los de una mujer.

Por supuesto que en este tema también hay una base biológica y ésta es que la mujer tiene un umbral de excitación más alto, pero con curvas mucho más prolongadas y esto en realidad está dado por la construcción neurobiológica, el otro tiene picos más rápidos pero más breves y especialmente con un período refractario ( es decir que impide que la curva vuelva a subir) prolongado.

El experto agrega que la mujer además tiene una curva en serrucho y que, apropiadamente conducida, es virtualmente inagotable, y cada orgasmo va seguido por una pequeña caída, casi como si uno cabalgara una ola, y vuelve a subir, pero ya no desde el punto O, sino más alto. A su vez la duración de esa curva de excitación es más alta.

Lo que plantea De la Rosa es que a partir de ese entrenamiento se definen la frecuencia, necesidad y demanda por sexo y que el límite está marcado por el cansancio físico.

“Si logran trabajarlo adecuadamente , su demanda es creciente, y actúa en forma potenciadota En esta semana una paciente anorgásmica (muy entre comillas verás), se alteraba (‘¿me estaré volviendo loca?, ¿qué me hiciste hacer?, etc.’), y me relataba que había tenido 25 orgasmos en forma autoerótica. Es decir la capacidad propia es altísima. Edad de la dama, 56 años. El planteo, venía a que ahora eso implicaba un nuevo planteamiento frente al marido, ya que hasta ese momento el juego de roles era que ella era la anorgásmica que cerraba el acceso a las relaciones sexuales y él, el demandante.

6 comentarios:

kurtosis dijo...

Hacer que una mujer disfrute no solo es una cuestión de técnica. El hombre si quiere hacerlo bien, ha de ser lo suficientemente sensible para darse cuenta de lo que ella le está pidiendo en cada momento. Y sobre todo olvidarse de lo que se debe y no se debe hacer y dedicarse a disfrutar también.

Atte.
Kurtosis.

Mona y monadas dijo...

Las mujeres no sólo parecen diferentes que los hombres ante los estímulos que les provocan carcajadas de risa, sino además ante las que le causan punzadas de dolor, pero el asunto es que, no a todas las mujeres nos parece placentero, a algunas nos parece una tortura como las hay quienes disfrutan de ello mucho pero la regla de oro siempre sera el uso del condon si o si.
bye
gracias
DIOS
por todo
bye

St. Jose dijo...

Me sorprendió María de 52 años.

:)

Saludos cordiales.

JOSELYN dijo...

la mujer y el sexo sin comentarios jajjajaja.

Feliz dia del blog Trapos Sucios!!!. Muchos abrazos de amistad. Bendiciones. Chau

Micaela Riberaz dijo...

Las diferencias del sexo del genero masculino y genero femenino son complejas.

El hombre solo piensa siempre, sexo, sexo. La mujer el amor es lo que hacemos el resto del tiempo con la persona que queremos. El amor no se hace, se vive. BYE BYE

montaña ruza dijo...

Hay mucho que sacar no descuides trapitos sucios.