VII

Suelto el ropaje y la melena al viento,
cual se agrupan en torno de la luna...,
locas en incesante movimiento,
remedan el vaivén de la fortuna.
Pasan, vuelven y corren desatadas,
hijas del aire en forma caprichosa,
al viento de la noche abandonadas
en la profunda oscuridad medrosa.
Tal en mi triste corazón inquietas
mis locas esperanzas se agitaron
y a un débil hilo de placer sujetas,
locas..., locas también se quebrantaron.
Rosalía de castro

Suelto el ropaje y la melena al viento,
cual se agrupan en torno de la luna...,
locas en incesante movimiento,
remedan el vaivén de la fortuna.
Pasan, vuelven y corren desatadas,
hijas del aire en forma caprichosa,
al viento de la noche abandonadas
en la profunda oscuridad medrosa.
Tal en mi triste corazón inquietas
mis locas esperanzas se agitaron
y a un débil hilo de placer sujetas,
locas..., locas también se quebrantaron.
Rosalía de castro
Errantes, fugitivas, misteriosas,
Ya pasó la estación de los calores,
Yo tuve una dulce madre,
¡Ay!, cuando los hijos mueren,
¡Ay, qué profunda tristeza!.jpg)









