martes, 15 de enero de 2008

La Historia de don Grillo

Personajes:

Sofía,
Adriana,
Don Grillo
Desarrollador I
Desarrollador II
Abuela

Escena I
[El patio trasero de la casa de la abuela. Sofía y Adriana entran vestidas de carpinteros. Adriana lleva un martillo y sofía un serrucho, ambos de plástico.

1. Sofía
-¿Este es el árbol de mangó?

2. Adriana
-Sí, este es el que tenemos que tumbar.

3. Sofía
-A trabajar! (Adriana comienza a golpear el tronco como si estuviera clavando. Sofía, hace que serrucha una de las ramas.)

4. Don grillo
- ¡Ay!, ¡auxilio! ¡socorro, (Gesticulando) me están tumbando la casa! ¡Ay!, ¡Auxilio! ¡Ay!…
(Adriana y Sofía Dejan de jugar. Miran asombradas al grillo)

5. Sofía
-¡Un grillo que habla!

6. Don grillo
-¡Claro que puedo hablar! Puedo hablar y cantar y brincar cuanto me plazca, pero eso no es motivo para que me tumben la casita.

7. Adriana
-¿Y por qué grita?

8. Don grillo
-¡Porque me están tumbando la casa!

9. Sofía
-Lo siento señor grillo. Sólo jugábamos a los carpinteros.

10. Adriana
-Estas herramientas no son de verdad, son de plástico.

11. Sofía
-Es cierto, el serrucho no corta; únicamente hace risrás, risrás. (Le enseña el serrucho al público y le pregunta) -¿Verdad que solo hace risrás? (Escucha al público luego se dirige a don grillo) -¡Lo ves!

12. Don grillo
-Pero, los golpes del martillo y el ruido del serrucho son verdaderos; y asustan. Asustan mucho. Por un momento pensé que se iba a repetir la historia...

Escena II


13. Adriana
-¿Qué historia?

14. Don grillo
-Yo vivía feliz al lado de una quebrada rodeado de flores y árboles frondosos..., entonces, llegaron unos desarrolladores.

15. Adriana
-¿Desarrolladores?

16. Sofía
-¿Qué es eso?


(Entran dos desarrolladores con planos y una cinta métrica.)

17. Desarrollador 1
-Nuestro negocio es comprar y vender tierra…

18. Desarrollador 2
-Y construir urbanizaciones y centros comerciales. (Se ponen a medir y a apuntar en una libreta.)

19. Don grillo
-Talaron los árboles y aplanaron la tierra para construir calles y edificios. Sin árboles ni matas en el lugar, apenas llovía. La mayoría de los pájaros y animales decidieron buscar otro sitio para vivir.

20.Sofía
-¿Se fueron todos? ¿Las personas también?

21. Don grillo
-Casi todos. La gente comenzó a enfermar por falta de agua potable.

22. Adriana
-¿Agua qué?

23. Don grillo
-Agua potable, así se le llama al agua que las personas pueden beber sin temor a enfermar.

24. Sofía
-Por favor, don grillo, continúe la historia.

25. Don grillo
-Las fábricas cerraron, pues, los trabajadores se mudaron, buscando otros sitios más saludables para sus familias. En poco tiempo, el lugar se convirtió en un pueblo fantasma. A pesar de todo, quería quedarme… ¡Yo había nacido allí! Entonces…, ocurrió algo espantoso.

Escena III


26. Abuela
-¡Adriana!, ¡Sofía! Es hora de comer.


(Adriana y Sofía, eran primas. La abuela las cuidaba.)

27. Sofía
-¡Ya vamos, abuela!

28. Adriana
-¡Ya vamos! Déjanos un ratito más.

29. Abuela
-Está bien, pero solo cinco minutos más.

30.Adriana
-¡Gracias abuela!

31. Sofía
-¡Por favor, don grillo, termine la historia!

32. Adriana
-¡Sí, que nos tenemos que ir!

33. Don grillo
-Lo que ocurrió espantoso fue… ¡Que nos azotó un huracán! La tierra pelada, la fuerza del viento y la enorme cantidad de lluvia que caía hizo que el cerro se convirtiera en un río de lodo cuya fuerza arrasó con todo lo que tenía por delante. Apenas escapé. Pues, para evitar ser sepultado por el deslizamiento de tierra, brinqué a un pedazo de rama que flotaba quebrada abajo… Y, bueno…, aquí estoy. ¡Y ustedes me quieren tumbar la casita!

34. Sofía
-Perdone, señor grillo; no lo volveremos a molestar. Quisiéramos que fuera nuestro amigo.

35. Don grillo
-¡Está bien! Ya lo olvidé. ¡Ya lo olvidé! Sólo fue un susto.

36. Adriana
-Don grillo, ¡necesitamos su ayuda! Nuestros padres piensan talar los árboles que están en la parte de atrás de la casa de abuela.

37. Sofía
-Sí, los que están al pie del cerro.

38. Adriana
-Por favor, don grillo, venga con nosotros para que le cuente a nuestros padres, que están por llegar; lo que a usted le pasó. No queremos que algo así nos suceda a nosotros también.

39. Don grillo
-No puedo. Nunca hablo con las personas mayores. Converso únicamente con los niños.

40. Sofía
-¡Pero hay que advertirles!

41. Don grillo
-Eso, se lo dejo a ustedes. (Se aleja del lugar a grandes saltos.)

42. Sofía
(Al público) -¿Se lo decimos nosotras? (Después de la respuesta del público) -Sí, hablaremos con nuestros padres sobre la importancia de proteger el ambiente.

43. Adriana
-Todos podemos contribuir a un mejor Puerto Rico. Se pueden construir casas y edificios pero con una buena planificación.

©Andrés Díaz Marrero

Andrés


Procede este apellido, según leemos en el "Diccionario de Apellidos Españoles", del nombre de bautismo castellano Andrés, derivado del nombre greco-latino Andreas, el cual deriva a su vez del griego andros, "hombre". Según se recoge en dicha obra, el nombre era usual en época del imperio romano y siguió teniendo mucho uso en los primeros tiempos del cristianismo por haber sido el de un apóstol de Jesucristo.

Según se recoge en el "Diccionario de Heráldica Aragonesa", son varias las casas de este apellido documentadas en tierras aragonesas. Así, se documenta a unos Andrés aragoneses que posteriormente pasaron a Cataluña; otros, originarios de Zaragoza, pasaron al levante español; otros, originarios de Benabarre, tuvieron asiento en varias poblaciones aragonesas, y a otros, procedentes de Navarra, se les documenta en las poblaciones de Mallén y Teruel.

También se recoge, en este misma obra, la existencia de unos Andrés (de Tauste), documentados en la población de Tauste, y de unos Andrés de Bernabé, documentados en Báguena en el año 1678.

Armas: los Andrés aragoneses originarios del lugar de Benabarre y documentados en varias oblaciones aragonesas usaron: En campo de azur, tres estrellas de plata (algunos suman una bordura del mismo esmalte sin figuras).

"AMOR MATERNAL"


ANTES DE CONOCERTE

TE SENTÍA EN MI VIENTRE

IMAGINABA TU CARITA,

TU PELITO, TU SEXO

TE SOÑABA...

RIENDO, CONVERSANDO Y CORRIENDO

JUGANDO

Y HACIÉNDOME MIL PREGUNTAS,

ESTABA TRANQUILA

ESTABA SEGURA

ESTABAS DENTRO DE MI.

Y LLEGO EL ESPERADO MOMENTO

NACERÍAS YA

CON MI MANO EN MI REGAZO

TE ANHELABA AÚN MÁS

Y ME DESPEDÍA DE TU VIDA DENTRO DE MÍ

NACISTE Y TE SEPARASTE DE MI

TE OLÍ, TE PALPE, TE TOQUÉ

MIRÉ TUS INOCENTES OJITOS

QUERIENDO TENERTE DENTRO OTRA VEZ

PARA PROTEGERTE Y CUIDARTE SIEMPRE

EMPEZASTE A BUSCAR COMO QUIEN SABE YA

LO TIBIO, LO SUAVE DE MI PECHO

PARA POSAR TUS LABIOS Y BEBER

DE UNA VEZ

EL HILO DE DULZOR

BLANCO, PURO Y LLENO

DE AMOR

QUE

NACE DE MÍ PARA TI

Y QUE NOS

UNE NUEVAMENTE

ESE MOMENTO TUYO Y MÍO

EN EL CUAL SILENCIOSAMENTE

CON NUESTRO CRUCE DE MIRADAS CÓMPLICES

NOS ENTREGAMOS TODO EL AMOR.



dedicada a mi hijos JHOSELYN, BASTIÁN, ALLISON E IAN

DE SU MAMÁ

FEDRA HENRÍQUEZ MORENO


ACRÓSTICO DAR DE MAMAR


DUERME, MI AMOR DUERME

ACUNADO AQUÍ EN MIS BRAZOS

RIENDO EN TU PAÍS DE MIL SUEÑOS.



DUERME, MI AMOR DUERME

ENTRE MIS PECHOS CÁLIDOS.



MIENTRAS TE MIRO Y

ADMIRO

MIENTRAS TE BESO LA FRENTE Y TE

AMAMANTO CON MI AMOR ETERNO VAS

ROBÁNDOTE MI CORAZÓN.



FEDRA HENRÍQUEZ MORENO

CON AMOR PARA MIS HIJOS: JHOSELYN, BASTIÁN, ALLISON E IAN

Espero reciban con agrado, mi nuevo aporte, que acabo de crear en honor a su página, que nos es tan útil a todos gracias FEDRA

Así que Pasen cinco años 1931


Las fuentes de leche blanca

mojan mis sedas de angustia

y un dolor blanco de abeja

cubre de rayos mi nuca

mi hijo, quiero a mi hijo

por mi falda lo dibujan

estas cintas que me estallan

de alegría en la cintura.



Nanas de cebolla

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar
cebolla y hambre.

Una mujer morena
resuelta en lunas
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete niño
que te traigo la luna
cuando es preciso.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.


Teorías
Arlequín


Teta roja del sol.
Teta azul de la luna.

Torso mitad coral,
mitad plata y penumbra.


La soltera en misa

Bajo el Moisés del incienso,
adormecida.

Ojos de toro te miraban.
Tu rosario llovía.

Con ese traje de profunda seda,
no te muevas, Virginia.

Da los negros melones de tus pechos
al rumor de la misa.


Miguel Hernández.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

El libertinaje sexual



Con frecuencia se oyen hoy ideas sobre sexualidad tendenciosas y corruptoras que pretenden «mentalizar» a la gente para llevarlas al libertinaje sexual que es el negocio de los pornócratas. El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, define la pornografía como la «comercialización del sexo».

No decimos que el sexo sea pecado, si se usa correctamente; lo que no es lícito es ese consumo de sexo que han montado los pornócratas, para hacer su negocio, con revistas, libros y películas en las que se hace del sexo un vicio. A fuerza de verlo en el cine muchos jóvenes juegan a hacer el amor, como los niños juegan a los indios. Pero la sexualidad es una cosa muy seria; no es para jugar.

Al goce desordenado del placer sexual se llama lujuria.«Proclamar la absoluta libertad sexual puede parecer progresista pero de hecho se opone a los resultados de la mejor investigación contemporánea. Y el que se enfrenta a la investigación no es realista, es un iluso que pretende tal vez seducir, pero no convencer», 1 ¡y menos ayudar!

Dice San Agustín: «Ama y haz lo que quieras». Algunos han sacado de aquí su libertad sexual, como si lo que se hace por amor no fuera nunca pecado. «Pero lo que San Agustín quería decir es que el que ama verdaderamente hará el bien sin tener que consultar la ley».

Los medios de comunicación presentan con frecuencia comportamientos sexuales como «normales» en el sentido de «no patológicos»; pero esto no significa que sean morales, conforme a los principios de la Iglesia.

Hoy se prodiga hacer el coito a nivel de camaradería. Se habla mucho de «hacer el amor», pero esta frase es falsa; el amor no se «hace», se da. Las cosas se hacen. El amor se tiene.
El amor brota de la mutua estima entre dos personas. Por eso «estamos asistiendo a una verdadera crisis del amor».

Es notable el fracaso de las comunas de sexo libre. Por querer disfrutar de la vida, lo que se hace es incapacitarse para el amor, que es la única felicidad de la vida. Las prostitutas, que viven del sexo sin amor, son un claro ejemplo de que sin amor no es posible la felicidad. Se las llama Esclavas del siglo XX, La esclavitud de la mujer. Son títulos de libros que tratan de la prostitución. Las prostitutas usan del sexo a tope. Alguna recibe treinta hombres en una noche. Pero eso no las hace felices.

Una ninfomaníaca escribe: «Con todos los hombres que he conocido me he prestado a acostarme con ellos. Tengo una aventura tras otra. Ésta es la historia de mi vida, y la odio con toda mi alma».

Reducir el amor a sensaciones placenteras es degradarlo. El amor tiene una vertiente espiritual que es superior a todas las técnicas de manipulación de los órganos. El amor es una fuente de ternura, mientras que el cuerpo lo más que da es el estremecimiento de un orgasmo.
Encuestas realizadas por un médico demuestran que muchos jóvenes hacen el coito para poder demostrar su masculinidad; y ellas, porque lo hacen otras. Es decir, que hoy muchos se avergüenzan de su pureza y alardean de su libertinaje sexual.

Incluso hay quienes llaman civilizada y madura a la persona que rompe moldes morales, para vivir según le apetece. Me parece una falsedad.
Es mucho más civilizada y madura la persona que tiene dominio propio, y sabe mantener su comportamiento dentro de una rectitud moral.
Llamar represión atávica a la rectitud moral es querer poner una etiqueta peyorativa a valores que no se quieren reconocer.
Pero las joyas que valen, no pierden valor porque haya personas que no saben apreciarlas.
«La madurez se muestra plenamente cuando no elegimos aquello que satisface nuestras apetencias del momento, sino que permite conseguir el ideal que hemos asumido como meta de nuestra vida».

«Vivimos una sociedad erotizada. El sexo se ha convertido en un bien de consumo. Se vive el sexo sin amor. El resultado es un hastío que desemboca en un especial vacío interior».
Oswald Spengler acusa a los jóvenes que «hacen del erotismo un deporte»

«La sociedad necesita la erradicación de vicios y la siembra de virtudes. Pero parece que no es así. La sexualidad desbordada es insaciable: cada vez quiere más, cada vez quiere experimentar cosas nuevas, hasta llegar a las aberraciones más indignantes, como podemos ver por las noticias diarias de delitos de prostitución de menores, de crímenes sádicos, de bestialidades de abusos y lesiones masoquistas, etc.» La oleada de pornografía está convirtiendo a muchos en auténticos maníacos sexuales, ávidos de toda clase de anormalidades y perversiones sexuales. Afirman los sexólogos que la sexualidad sin amor llena el alma de vacío.
A veces se busca el placer en la agresividad y en las violaciones; pues la degradación que produce el abuso lleva a la impotencia y frigidez sexual.

El ambiente erotizado que nos ha tocado vivir, hace suponer que el ejercicio del sexo es la mayor felicidad del mundo, y después resulta que no es así; pues las sensaciones de tipo físico carnal dan menos que la felicidad espiritual.
Dicen los sexólogos: «La actividad sexual no es lo más importante en la vida» 8 Por mucho sexo que viva una mujer, cuando encuentra a otra que vive el amor, siente una enorme envidia, pues echa de menos lo que el sexo solo no puede darle.

«Ha sido V.Frankl el que ha venido a explicar, contra lo que decía su maestro Freud, que la dimensión más importante del hombre no es el sexo, sino el sentido religioso, transcendente, la posibilidad de poseer un sentido último que dé razón de todo lo que hacemos. Cuando el hombre carece de este sentido que le hace capaz de vencer el dolor y de superar la muerte, enferma. Y es así como la enfermedad típica de nuestro tiempo es la angustia. Angustia que surge de la pérdida del sentido transcendente. Y es profundo lo que afirma V. Frankl de la felicidad: “La felicidad no se puede buscar nunca directamente, sólo puede venir como consecuencia de haber dado lo mejor de nosotros mismos a una causa noble, capaz de superar la limitación, el desánimo y la muerte, a una causa transcendente”».
«Freud peca de reduccionismo y de simplismo al entender al hombre exclusivamente desde el sexo. En el hombre hay instintos aún más fuertes que el sexual, como es el de la conservación del individuo, por no citar la capacidad de sacrificio que ha llevado a muchos a entregar la propia vida en aras de ideales diversos. Además, la necesidad de belleza, de bondad, de justicia, y de verdad que hay en el hombre no se justifica por el sexo».

Éste es el problema del hombre de hoy, que vive más que nunca sin raíces, sin valores que le lleven más allá de sí mismo.
Es cierto que toda acción humana tiene que tener la prerrogativa de la libertad, pero el hombre de hoy ha hecho de la libertad, que es un instrumento, un fin de sí misma; y, de este modo, está ya experimentando algo sabido desde siempre: que la libertad no libera, libera la verdad.

Hay quienes en nombre de la libertad quieren desasirse de toda clase de trabas. Para ellos es aleccionadora la inscripción debajo de un dibujo en la Abadía de Pannonhalma donde representa un barril de vino sin anillos de hierro, y el vino saliendo por las rendijas. El letrero ponía: «Se perdió por la libertad».

«La prensa nacional y extranjera viene haciéndose eco últimamente de la atmósfera de erotismo y del ambiente sexualizado que nos está obligando a respirar la moderna civilización, que presume de haber enterrado mitos, y que prometía librar al hombre de las neurosis y obsesiones de ciertas represiones ciegas y voluntaristas, que querían hacer del hombre un ser angélico.
»Pero en vez de liberar al hombre, su fragilidad ha quedado sometida al asedio omnipresente de cuanto dice relación con el sexo y se le está dejando indefenso en la lucha por integrar el instinto sexual y ponerlo al servicio de la vida y del auténtico amor. La iniciación sexual que necesitan nuestros jóvenes nada tiene que ver con la enciclopédica ilustración de todos los abusos y perversiones sexuales, con la ola de erotismo, con las escenas íntimas de alcoba, ni con los supermercados del amor».
«Bajo el hipócrita lema de la “liberación de tabúes” se está produciendo, a escala mundial, una desconcertante exaltación del nudismo, del naturalismo y de la obscenidad que lo invade todo, originando una escandalosa quiebra de la moralidad pública y privada.
»Vamos, si no se pone remedio a tiempo, hacia un pansexualismo degradante de la naturaleza humana.
»Y lo peor es que apenas si hay reacción social contra la agresiones morales que por doquier se dan contra la limpieza de costumbres, como si una general abdicación del sentido natural y cristiano de lo lícito prevaleciera incluso entre personas e instituciones que deberían velar activamente por la moral pública.
»La pasividad ante la progresión de iniciativas eróticas y pornográficas acusa una general dimisión de derechos y deberes frente a un estado de cosas cada vez más deprimente».

De todo esto resultan casos como el de aquella muchacha que se quedó embarazada, y no podía saber quién era el padre de la criatura porque aquel mes se había entregado a tres muchachos distintos. Triste situación, pero lógica consecuencia para una muchacha que no tenía «escrúpulos anticuados» y no se negaba nada de lo que le apetecía.
Estas cosas pasan cuando no se respeta la moral.
O aquel otro caso de un jovenzuelo que fue a estrenar su vida sexual con una «señora», y después se enteró que era la madre de su mejor amigo.
O aquel caso en que dos enamorados descubren que no pueden casarse porque resulta que, sin saberlo, son hermanos: el padre de él se acostó con la madre de ella.
O la de aquel muchacho que se acostaba con todas sus amigas, y el día que se enamoró de verdad recibió un enorme mazazo moral, que le dejó destrozado, al enterarse que su padre se había acostado antes con la muchacha que él amaba.
O aquel otro caso de una mujer que sedujo al novio de su hija, y al encontrarlos ésta a los dos en la cama se fue de su casa para siempre. La madre perdió para siempre a su hija y al galán.

Esto es lo que ocurre cuando el libertinaje sexual se salta las barreras de la moral católica. Si Dios manda castidad a la juventud y fidelidad a los matrimonios, no es por el gusto de molestarnos, sino porque eso es necesario para la felicidad del hogar. ¿Cómo un hombre va a ir con ilusión al matrimonio sabiendo que la que va a ser su esposa ha pertenecido antes totalmente a cuantos lo han deseado? Es lógico que esos matrimonios acaben en divorcio. ¿Cómo va un hombre a amar a sus hijos, si no puede saber si esos hijos son suyos o de cualquiera de los que han «estado» con su mujer? Ni amor de esposa, ni amor de hijos.
Es que en una sociedad en que la juventud no es casta y el matrimonio no guarda fidelidad, se ha matado el amor del hogar que es la suprema de las felicidades naturales que Dios ha puesto en esta vida
La libertad sexual de la juventud está atrofiando su sexualidad.

Tanta sexualidad está disminuyendo la capacidad de respuesta sexual y el impulso sexual cada vez necesita mayores estímulos por aumentar cada vez más la impotencia.

Así lo afirma el Dr. López Ibor.
Por eso cada vez son más los jóvenes que acuden al médico con problemas de impotencia sexual, como se dijo en una entrevista en Radio Nacional de España.
Y es que Dios ha hecho la sexualidad para que esté al servicio del amor en el matrimonio. Pero quienes hacen de la sexualidad un vicio, es lógico que la destrocen.
En la revista de medicina JANO, se afirma que muchas disfunciones sexuales e impotencias masculinas se deben a experiencias sexuales precoces y premaritales. 16

«Algunos reducen el amor a la “mecánica” de la genitalidad. Es una aberración. La satisfacción fisiológica de unos órganos nada tiene que ver con el amor, que es de la persona entera, incluyendo el alma espiritual. La trivialización de la sexualidad en la juventud está dando orígenes a muchos matrimonios jóvenes ya hastiados de genitalidad, precisamente cuando lo lógico es que estuvieran viviendo la cumbre de su ilusión amorosa.
»El libertinaje sexual de la juventud está dando origen a un aumento de la impotencia y de la frigidez.
»Hay “maestros” de sexología que cifran todo el éxito de la pareja en que el sexo “funcione” bien. Tienen una visión de la pareja unidimensional. Lo reducen todo a lo meramente biológico-zoológico. El hombre es mucho más que un animal. El hombre puede amar, puede comunicar ideas e ideales, puede sentir una armonía espiritual; y todo esto le lleva a una plenitud gratificante.
»La felicidad humana es mucho más que un mero placer sensitivo. Entender la sexualidad sin amor, sólo como un “instinto básico” es animalizar al hombre.
»El libertinaje sexual con el que muchos han querido superar lo que ellos llaman tabúes y represiones arcaicas, sólo ha conseguido animalizar la sexualidad humana, separándola del amor y por lo tanto, privándola de la felicidad.

»Afirman los sexólogos que la sexualidad sin amor llena el alma de vacío, y a veces necesita el placer de la agresividad (violaciones), unida a las más diversas formas de impotencia y frigidez sexuales.
Por eso, hoy, muchos sexólogos modernos opinan que hay que volver al restablecimiento de los llamados “tabúes sexuales”».


El hombre debe hacer de la sexualidad un lenguaje de amor. La sexualidad sin amor es propia de los animales.

Hoy hay quienes se ríen de las cautelas de la moral sexual y presumen de ser muy «modernos» defendiendo más libertad sexual.
Las consecuencias ya están asustando a las personas conscientes.
El libertinaje sexual tiene consecuencias lamentables, como son las violaciones y las madres adolescentes.
En 1983 en Nueva York, uno de cada tres nacimientos fue extramatrimonial.
En Estados Unidos quedan embarazadas al año más de un millón de «quinceañeras». 18
John Hamilton considerado como uno de los sociólogos más acreditados de Estados Unidos, en un estudio sobre los problemas sexuales de la juventud, dice que en 1976 quedaron embarazadas 750.000 muchachas menores de 17 años. La mayoría no sabía quién era el padre de la criatura. Muy pocas se casan después. Los matrimonios entre adolescentes casi siempre fracasan.

Éste es el resultado de la liberación sexual y el olvido de las normas morales de la Iglesia. El sexo es una cosa muy seria. No es para jugar. Tanto embarazo irresponsable es para pensar. Traer hijos al mundo no puede ser el resultado de un juego. Tomar «precauciones» no basta. La prueba está en tanto embarazo no deseado. La única solución es la moral de la Iglesia.

«La persona tiene derecho a recibir una información y una educación que respeten las dimensiones morales y espirituales de la vida humana».

Hoy está de moda la filosofía del placer sin riesgo: sin riesgo de SIDA, sin riesgo de embarazo. Esto, además de rebajar el sexo, que no es sólo para el placer, es causa de muchísimos fracasos: como enfermos de SIDA que usaron preservativos, y embarazos no deseados, a pesar de usar anticonceptivos.
Las autoridades de Puerto Rico están alarmadas y buscan solución al número de madres adolescentes. Según las estadísticas suministradas por el Departamento de Salud, en 1986 hubo mil madres de doce a quince años, en un población de tres millones de habitantes.

En España quedan embarazadas 20.000 adolescentes al año.

En España es cada vez mayor el número de adolescentes embarazadas. Así se afirmó en el XIX Congreso Nacional de la Asociación Española de Ginecología. En los últimos diez años, en España, ha aumentado en el 500% el número de adolescentes solteras embarazadas.

Últimamente crece en España el número de adolescentes afectados por enfermedades venéreas de transmisión sexual. 24 Hoy en España se han duplicado las enfermedades de transmisión sexual. 25 Últimamente empieza a preocupar un cáncer de transmisión sexual llamado HPV por sus siglas en inglés.

Esta degradación sexual de la juventud española es debida a la campaña llevada a cabo por el gobierno socialista fomentando el libertinaje sexual para pervertir a la juventud y apartarla de la Iglesia.
«La forma de tratar el problema sexual en los medios de comunicación estatal y en ciertos escritos publicados por la Administración Socialista indica que no se intenta sólo informar sobre sexualidad, sino incitar a la práctica de relaciones eróticas».

«En folletos sobre información sexual publicados por ciertas Autonomías, e incluso por el Ministerio socialista de Sanidad, se orienta a los niños y jóvenes al ejercicio de una sexualidad que tiene por fin obtener un goce sensible. Y esto se presenta como una liberación frente a generaciones anteriores reprimidas por normas morales. De estos folletos son estas frases: “no hay nada que sea anormal, si os gusta”, ”tienes derecho a disfrutar de tu cuerpo”, “aceptar que te atraen las personas de tu mismo sexo no es delito, es un derecho de cada uno”. Cuesta trabajo pensar que esto lo hagan personas que son responsables del gobierno de un pueblo». 28
El célebre psico-pedagogo Dr. Bernabé Tierno, comentando la publicación del Ministerio de Asuntos Sociales socialista sobre información sexual, dice lo siguiente:
«Tras una detenida lectura del texto, la primera impresión es que lo que aparentemente se presenta como información, más bien parece una clara incitación. Por eso mi crítica va dirigida fundamentalmente a la superficialidad con que se explican una serie de técnicas y métodos que impiden las consecuencias no deseadas de unas relaciones sexuales a las que , de manera demasiado “alegre”, se alienta a los jóvenes más o menos directamente. La facilidad, tranquilidad y desparpajo con que se pretende ayudar a los adolescentes al exponer las distintas advertencias, métodos y técnicas, constituye un arma de doble filo: el conocimiento y uso de las mismas se convertirá en un incentivo más para que las relaciones sexuales sigan incrementándose y, con ello, el número de madres adolescentes. Mi larga experiencia educativa me dice que de poco o nada sirven las técnicas extrínsecas si falta la motivación interna del individuo. (...). Mientras el placer sea el valor predominante en la sociedad y el valor subyacente en toda esta campaña informativa cuyo mensaje es “disfrutar del sexo” evitando sus peligros, creo que no podemos quejarnos de que aumenten las consecuencias negativas al incrementarse la actividad sexual de los adolescentes. (...). Los impulsos sexuales no se gobiernan con técnicas sino con la decisión de la voluntad. Así pues, toda esta avalancha informativa no va a servir de nada si no va acompañada de una formación interior, de unos valores morales, de un entrenamiento de la voluntad para que el individuo sepa dar a su sexualidad el horizonte moral que le corresponde. (...). Aquí, más que en ninguna otra área de la personalidad, es imprescindible que no separemos el aspecto informativo de la dimensión educativa. Sin este complemento educativo de la sexualidad, como valor humano que debe ponerse al servicio de valores más altos, carece de significado toda información que pretendamos dar al adolescente. Dejo en el aire una pregunta a los organizadores de esta campaña: ¿dónde está la dimensión educativa de la misma? Yo no la he encontrado por ningún sitio».

Uno de los psiquiatras contemporáneos más célebres, Víctor Frankl, ha dicho: «Con el sexo, como con la moneda, después de la inflación viene la devaluación». «Después de la sexolatría viene el hastío y las desviaciones sexuales.
»Con el sexo no se juega.
»Este juego puede resultar catastrófico, porque el sexo puede llegar a ser incontrolable.
»Puede convertirse en un gran tirano acosando al individuo y emponzoñando todas sus relaciones humanas».

El erotismo desenfrenado es signo de civilización decadente.

«Las relaciones prematrimoniales son perturbadoras y no aconsejables. (...). Cuando se dan cuenta de que el amor erótico da poco de sí, este descubrimiento provocará en ambos, primero desilusión y apatía, después aburrimiento y , tal vez, al final, ruptura. Dirán -como es frecuente hoy día- que el amor se terminó y que hay que buscar nuevos horizontes. Lo grave es que no se percatan de que el amor no existió nunca. Fue suplantado por el mero erotismo. (...). Tendrán momentos de euforia, que pasan como una llamarada que quema pero no construye, sólo deja algunas cenizas tras de sí. (...). El amor no es como el hambre, que basta comer para saciarla. (...). La relación sexual, en cambio, no satisface la necesidad de crear una relación amorosa auténtica. Es insuficiente».

«Si queremos que la juventud ordene su conducta sexual, es necesario crear un ambiente socio-cultural que haga esto posible. Una sociedad de índole permisiva que erotiza el ambiente hasta provocar una especie de fijación casi obsesiva sobre lo sexual, no puede luego sostener, sin incurrir en una contradicción manifiesta, una norma de castidad prematrimonial».

«Se van difundiendo cada vez más entre los adolescentes y jóvenes ciertas manifestaciones de tipo sexual que, de suyo, disponen a la relación completa. Estas manifestaciones genitales son un desorden moral porque se dan fuera de un contexto matrimonial».

En una sociedad en la que la juventud no es casta, y el matrimonio no guarda la fidelidad, se ha matado el amor del hogar que es la suprema de las felicidades naturales que Dios ha puesto en esta vida.
El hombre es algo más que un animal. A los animales les basta el instinto sexual, pero el hombre necesita además amor.
Para saciar el instinto, basta cualquiera. Por eso el perro va indistintamente con todas las perras del barrio.
Pero el amor exige exclusividad. De ahí el tormento de los celos que no pueden permitir la intromisión de un tercero. «No hay amor sin celos» dice Proust.
Y Lourdes Ortiz: «El que diga que ama y no es celoso, miente. (...) El amor y los celos son dos caras de la misma moneda. No hay amor sin celos. (...) El enamorado es celoso por naturaleza. Lo que es imperdonable y enfermizo es convertir los celos en tortura para el que se dice amar. El celoso pasa entonces a ser verdugo. Y el amado, una víctima».

El doctor en Psicología, Alfonso María Ruiz-Mateos, C.SS.R., en una conferencia que pronunció en Cádiz el 20 de diciembre de 1979, dijo: «Los celos no siempre son patológicos. Son sencillamente prueba de amor».
Donde hay amor hay celos. La ausencia de celos se debe a una total confianza en la otra persona, o a una total indiferencia por no amar a la otra persona.
Aunque los celos excesivos son contraproducentes, pues pueden provocar aquello que temen; porque el amor se gana, no se impone a la fuerza. Y la fidelidad es una exigencia del que ama, no del amado. Sin embargo, los celos demuestran que el que ama necesita poseer al amado en exclusividad.
Esta misma exclusividad del amor, hace que la persona amada sea insustituible. A una madre no se la consuela sustituyendo su hijo muerto por otro «doble» perfecto .
Incluso el «chulo» que explota a una prostituta y no le importa que ella se acueste con todos por dinero, no tolera que lo haga con otro por amor.

El enamorado quiere el amor de la otra persona en exclusiva, y para siempre. Quien cambia fácilmente de amor, lo que tiene son caprichos sentimentales y sexuales, pero no amor.
Como quien se encapricha con un juguete y luego lo deja por otro.
El amor es otra cosa. El auténtico amor quiere ser eterno: «te querré siempre», «te querré hasta la muerte».

«Muchas esposas piensan, estúpidamente, que si consiguen de vez en cuando provocar los celos de su marido serán más capaces de conservar su amor. Pero los celos producen sospechas y rompen la confianza. (...) El amor es confiado».

«No hay que confundir los celos obsesivos con una fundada sospecha. En el primer caso conviene ir al médico. En el segundo aclarar lo que da fundamento a los celos.
»En el extremo opuesto a los celos está una bobalicona permisividad en coqueteos con tercera persona. Esto puede terminar muy mal.
»Si uno de los dos se deja invadir por la ilusión de estar con una tercera persona, de verla, de hablar con ella, apeteciendo continuamente su presencia, est es una grieta que puede romper un matrimonio».


Para examinar tu amor en orden a tu futuro matrimonio puede ayudarte el siguiente cuestionario:

1) ¿Crees que nunca y por nadie podrás sentir un amor más grande que el que ahora sientes?

2) ¿Crees que la firmeza del amor que ahora sientes no disminuirá con el tiempo según vayas conociendo más a la persona amada, sino que, por el contrario, aumentará cada vez más según le vayas conociendo mejor?

3) ¿Te ilusiona hacer feliz a la persona que amas, o vas al matrimonio buscando sólo tu propia felicidad?

4) ¿Crees que aunque esa persona sufra un accidente o enfermedad que la dejara afeada o lisiada, la seguirías amando como ahora?

5) ¿Te sientes con fuerza para renunciar a tus gustos para hacerla feliz?

6) Aunque la belleza no es necesaria para el amor, ¿encuentras en la persona que amas algún «encanto» que te llena de ilusión?

7) Aunque la sexualidad no sea el factor más importante en el matrimonio, ¿sientes atractivo por las manifestaciones de amor de esta persona concreta (aunque comprendas que antes del matrimonio tienes que dominarte), o lo que sientes por esta persona es verdadera repugnancia?

8) ¿Tenéis centros de interés común, o vuestros gustos son diametralmente opuestos y os aburrís mutuamente con las cosas que interesan al otro?

9) ¿Sospechas que después de casados necesitaréis de la presencia de otros amigos para no aburriros, o esperas que no necesitaréis a nadie para encontraros plenamente a gusto?

10) ¿Tienes la paciencia suficiente para sobrellevar los posibles defectos de tu futuro cónyuge?

11) ¿Puedes prever que el matrimonio con esta persona te va a proporcionar obstáculos a tu labor profesional, o de afición, que tanto te entusiasma?

12) ¿Puedes confiar que el matrimonio con esta persona no va a ser obstáculo para que vivas en gracia de Dios, que es la suprema de las aspiraciones que debes tener?

La rotundidad de tus respuestas a estas doce preguntas te puede orientar cómo será tu amor en el matrimonio con esa persona.

Examina ahora las preguntas siguientes que te orientarán sobre las probabilidades del éxito en tu matrimonio con esa persona.
¿Crees que si el matrimonio pasa por una tribulación (pobreza, enfermedad, etc.) esta persona te ayudará a llevarla con resignación cristiana?
¿Encuentras en esa persona virtudes y cualidades que te producen admiración y te animan a ser mejor?
¿Tiene enfermedades o vicios que te van a convertir en perpetua enfermera/o?
¿Bebe mucho?
¿Domina su genio?
¿Tiene espíritu de trabajo?
¿Te gusta su educación?
¿Es de tu nivel religioso?
¿Armonizáis en ideas, costumbres y gustos?
¿Tiene modales o expresiones que atacan tus nervios?
¿Simpatizas con su familia?
¿Simpatizan ellos contigo?
Cuando tienes una dificultad, ¿te apetece comunicársela o prefieres ocultársela?
¿Toleras sus faltas?
¿Las reconoce y muestra voluntad de corregirlas?
¿Acepta sus equivocaciones, o se empeña en salir siempre con la suya?
¿Está siempre al acecho de cualquier descuido tuyo para echártelo en cara?
¿Comprende los males del prójimo, o siempre saca a relucir los suyos propios?

Un muchacho escribió lo siguiente:
«Muchacha, óyeme.
No te conozco. Pero te conocen otros como yo.
Queremos que conozcas nuestra opinión.
Las chicas tenéis un enorme poder de arrastre.
Y esta influencia es independiente de vuestra voluntad.
Y puede ser para bien o para mal.
es un problema muy serio.
Muchas cosas que para vosotras no tienen importancia, nos hacen impacto.
Vuestra psicología es muy distinta de la nuestra.
Si tú quieres, yo te miraré con ojos limpios.
Dios te ha hecho lo más bello de la humanidad.
Tu belleza irradia atractivo.
Me gustas elegante, pero modesta.
Me gustas simpática, pero recatada.
Me gustas moderna, pero femenina.
Me gustas pura, y que se note.
Me gusta estar contigo, pero para ser mejor.
Tú puedes ayudarme.
¡Ayúdame!

Leí en una revista, de una encuesta juvenil:
«Los chicos nos gustan así:
Educado, y no grosero.
Simpático, pero no atrevido.
Caballero, y no golfo.
Elegante, pero no extravagante.
Varonil, y no feminoide.
Trabajador, y no gandul.
Pero, sobre todo, muy cristiano.

Las chicas nos gustan así:
Elegante, pero decente.
Presumidilla, pero no provocativa.
Moderna, pero no libre.
Dulce, pero no acaramelada.
Femenina y delicada, no facilona.
¡Por favor, no me desilusiones!
Te necesito para ser mejor»

En una encuesta realizada entre un centenar de chicas, las cualidades de «ellos» más repetidas por las chicas eran: Educado, atento, caballero, delicado, con personalidad,

¿Qué nombre lo pondremos?



NIÑOS

Andrés: El hombre fuerte, viril y valiente.

Aníbal: El que tiene la gracia de dios.

Antonio: El floreciente.

Ariel: León de dios.

Armando: Guerrero.


NIÑAS

Abril: Que recibe el sol en primavera. en inglés: april. segundo mes del calendario romano.

Amadís: El gran amor.

Anaís: Variante de ana.

Angela: La que envió dios.

Angélica: Variante de ángela.

El Cruce

Personajes:

Carlos
Rosa
Luis
Rubén



Por favor lea: Condiciones de Uso Escena I

(A la izquierda del escenario hay una vereda flanqueada por varios arbustos. A la derecha, justo a la salida del escenario, la orilla del río. A corta distancia de la orilla un árbol frondoso. Al fondo se observa el reflejo esporádico de relámpagos y se escucha el sonido atenuado de los truenos. Entra el grupo de niños por la izquierda.)


Carlos
-¡Vengan! Vamos a pasar por allí. (Señalando) Esa es la parte más llana del río.


Rosa
-Hay que avanzar, pues ha estado lloviendo mucho y cuando llueve los ríos pueden tornarse peligrosos.


Luis
-(Se detiene) ¡Esperen un poco! Yo creo que el río está creciendo…


Carlos
-¡Bah!, ¡no seas bobo! No ves que cruzaremos por la parte más llana.


Luis
-Es que…


Carlos
-(interrumpiéndolo) ¡Ya!, no tengas miedo, ¡tan grande y tan cobarde!


Rubén
-¡Déjalo hablar!


Rosa
-Sí, déjalo que hable.


Luis
-Escuchen el ruido de la corriente, eso significa que el agua está bajando mucho más fuerte. Y miren, (señala) miren el color fangoso que tiene y los matojos que arrastra.


Carlos
-(Restándole importancia.) Eso siempre sucede cuando llueve.


Luis
-Sí, pero no de esa manera.


Rosa
-Es cierto, el agua se ha llenado de matas.


Rubén
-y está completamente turbia.


Carlos
-(En reproche, a Rosa y a Rubén.) Ustedes se han dejado meter miedo (señalando a Luis) de éste.


Rubén
-No es miedo, es que creo que Luis tiene razón. No tenemos necesidad de arriesgarnos.


Rosa
-Además, tenemos instrucciones de nuestros padres de que cuando el río esté crecido, esperemos.


Carlos
-(Con coraje.) ¡Quédense ustedes! (Camina hacia el río.)


Luis
-(Tratando de que desista corre brevemente tras él; una vez lo alcanza lo sujeta levemente por la mano y le ruega.) ¡Por favor, Carlos!


Carlos
-(Apartándole con fuerza la mano. ) ¡Déjame quieto, cobarde! (Prosigue su camino hacia el río.)


Rubén
-¡Carlos!


Rosa
-¡Regresa, Carlos!


Luis
-¡Regresa, por favor!


Carlos
-(Se voltea hacia el grupo.) ¡Miedosos!, ¡son un chorro de miedosos! (Camina unos cuantos pasos y sale. Se oye la corriente del río golpear con más fuerza.)



Telón



Escena II

(Al fondo del escenario: la orilla del río y el árbol. De frente hacia el público: el río, del cual sobresalen algunos peñascos. Carlos ha comenzado a cruzarlo. Sus amigos lo observan, temerosos, desde la orilla. Camina tres pasos, vacila; quisiera retractarse; pero, habiendo empeñado su palabra, prosigue temerario. Da dos pasos adicionales, se resbala y cae. Logra asirse de una de las rocas que sobresalen del río, sin embargo, la corriente que ha aumentado amenaza con arrastrarlo.)


Carlos
-¡Ay!, ¡auxilio!


Rosa
-¡Dios mío!


Rubén
-¡Carlos!


Luis
-¡Tenemos que hacer algo!


Rubén
-Sí, pero…


Rosa
-Hagamos una cadena con nuestros brazos.


Carlos
-¡Ayúdenme, por favor!


Luis
-¡Ya vamos!, sujétate bien, pronto te sacaremos. (Los tres hacen una cadena con sus brazos pero, es muy corta y aunque tratan no pueden alcanzarlo.)


Rubén
-Está muy lejos y nuestros brazos no llegan…


Carlos
-¡Auxilio!, ¡auxilio!, ¡por favor, sáquenme!, ¡me estoy resbalando!


Luis
-(A Rubén.) ¡Pronto, quítate la camisa!, (Comienza a quitarse la suya.) ¡avanza!, ¡vamos!, ¡rápido, avanza!


Rubén
-(Obedeciendo) Pero, no debemos tirarnos al río, la corriente está demasiado fuerte, nos arrastraría a nosotros también.


Luis
-No, no haremos eso. Las camisas son para anudarlas; luego con mi cinturón amarro uno de sus extremos a la muñeca de mi mano, volvemos a hacer la cadena con nuestros brazos, Rosa se sujeta fuertemente del árbol y yo le lanzo el cordel que hemos improvisado.


Rubén
-¡Estupendo!, ¡manos a la obra! (Rosa y Rubén anudan dos de las mangas, mientras Luis se amarra con el cinturón una de las que queda suelta. Hecho lo anterior hacen la cadena según lo acordado.) ¿Listos?


Rosa y Rubén
-(A coro.) ¡Sí!


Carlos
-¡Auxilio!, ¡ay!, ¡ay!, (llorando) ¡por favor..!


Luis
-(Lanzando la cuerda improvisada.) ¡Toma, agárrate fuerte!, ¡enróllala en tu mano. Nosotros te halaremos.


Carlos
-(No hace intento de agarrarla.) ¡Tengo miedo!, ¡ay!, ¡ay mamita!, ¡voy a morir!, ¡voy a morir!


Luis
-¡Escucha, Carlos! Todos tenemos miedo, pero debes de hacer un esfuerzo y agarrarte de las camisas. Nosotros te sacaremos. ¡Te lo prometo! (Lanza la cuerda nuevamente. Carlos se agarra de ésta.)


Carlos
-¡Ya!, ¡ya!, ¡ya la tengo! (asustado) ¡Por favor, sáquenme!, ¡no me suelten!, ¡no me vayan a soltar! (Rosa, Rubén y Luis halan con fuerza hasta sacarlo.)


Rubén
-(Con alegría.) ¡Lo logramos!, ¡lo logramos!


Luis
-¡Gracias a Dios, que lo logramos!


Rosa
-¡Ay!, ¡ay, gracias!, ¡gracias Diosito mío!


Carlos
-(Al grupo.) ¡Gracias, amigos!, (se abrazan.)¡Gracias por salvarme la vida…




Fin


Andrés Díaz Marrero