lunes, 20 de agosto de 2007

Conocerte un poco más

I°)
a: Graciela 2 N


Sin proponértelo robaste "Mi Alma",
No se quien soy (!), no se que tan errado estoy (!);
Mi sentido común incluso extravié.

La buena manera no es acosarte,
No es "tu engaño" mi enemigo,
ni corresponde ser invasivo.
tampoco en el inicio lo debías de haber permitido,
a veces ciertas atenciones se entienden como
"empatias" y "nobleza obliga" a la reciprocidad.

Me equivoqué contigo,
Al intentar conocerte,
Con las manos vacías fui a convencerte,
En brutal casting me heriste de muerte.
Tu vuelo alto prohibió mi suerte,
Perdón te pido (!).

Creí asir el retrato de una mujer sencilla.
Sin tiempo de ver que ofrecerte por lo banal opté;
Creo que en ese instante por primera vez te asusté.
Vi caer el retrato y el vidrio se astilló.
una gran desilusión me abrazó.

Quise conocer.
Tus "éxitos" para calcar tu "actitud";
Las fuerzas para revitalizar las mías;
Tus egoísmos que levantan y sostienen lo que te pertenece y la
prioridad de pensar en Vos.

Como voy a "intentar conocerte" (?).
Si mis "miserias y egoísmos" nunca se encuentran con los tuyos.


Creo que en esta oportunidad "evadís por pánico".
Si otro criterio hubieses tomado para nada fácil descartado,
Injusta con vos misma, groseramente esta vez,
otro aspecto de una interpersonal relación has perdido de echar a ver.
Actuaste tan insegura como si carecieras de un buen aprendizaje.

Que parte (?). de "Tu maltrato y tu desprecio" no entiendo (!).
Graciela 2N . qué pensas que estás haciendo (!).

IIº
a: ... Graciela B.L.

No permitas que te siga humillando.
No toleres más, ponele un límite a esto.
demostra tu desprecio para "detenerme en el intento".

Yo, me estoy avergonzando...
Vos, un mal momento deberás estar pasando...

Quisiera:
dar cuenta que soy "un inadaptado",
dar cuenta que en la "calle girar" por "un tiempo" para mí es un halago.
pues "mi Alma irracional" insistiría en ubicarte,
pues mi Alma diferente insistiría en acompañarte.

Arnaldo Buzzano
Edad: 40
País: Argentina
Residencia: Capital Federal - San Telmo
Ocupación: Empleado
Hobby: Leer
Fecha de publicación: 08/05/2007

Acevillo .Acebillo

Este de Acevillo o Acebillo es un antiguo apellido aragonés. Desde muy antiguo existía en el pueblo de Castilsabás, teniendo casal propio y siendo considerados sus individuos como infanzones de sangre y naturaleza.

A mediados del siglo XVII poseía el casal de los Acevillo de Castilsabás Francisco Acevillo, que fue reputado por legítimo Infanzón, desempeñando los cargo concejiles de dicho pueblo, que eran exclusivos de los infanzones. Estuvo casado con Ana Secorún, del mimo pueblo, e hija de infanzones también. De este matrimonio fue hijo Juan Francisco Acevillo Secorún, que sucedió a sus padres en los títulos y posesiones, quecasó dos veces: la primera con Martina Ordás, del mismo Castilsabás, hija de infanzones de largo abolengo en dicho pueblo, naciendo de este matrimonio José Acevillo Ordás, que continuó residiendo en Castilsabás al frente del casal de sus mayores. El segundo matrimonio lo contrajo Juan Francisco en el mismo pueblo, con Josefa Juan.

Los Acevillo fueron reconocidos en Aguas como legítimos infanzones y declarados como tales por la priora y religiosas de Segena, que eran las Señoras temporales de este pueblo, y como legítimos infanzones ocuparon los cargos públicos y concejiles.
Las tres ramas de los Acevillo de Castilsabás, de Labata y de Aguas, hicieron la demanda de su infanzonia juntas, y las tres obtuvieron sentencia confirmatoria en la Real Audiencia de Zaragoza, en 1763, en la persona de José Acevillo, vecino de Caltilsabás, y les fue concedida por el Rey Carlos III.

Procede Acevillo (Acebillo), como forma diminutiva, según Tibón, de acebo, del latín vulgar acifolium variante de aquifolium, "árbol de hojas verde oscuro, lustrosas, crespas y espinosas."

Armas.- Según don Bizén d´O Río Martínez, usaron los Acevillo de Castilsabás, los de Labata y Aguas, las siguientes armas: Cuatro jaqueles de azur en cinco de oro; orla de gules con ocho estrellas de oro.

Gracias, Madre

Me he levantado presuroso y agitado
ya que la fiebre me hace sudar
y he visto el rostro de mi madre
dormida frente a mi cama
con sus mejillas húmedas.

Quien sabe cuántas lágrimas
habrá derramado al verme enfermo,
lágrimas de preocupación,
lágrimas de amor celestial,
lágrimas de madre.!

Se agrupan palabras
y murmullos en mi oído
al enterarme que soy hijo adoptivo.

En silencio y sin susurrar una palabra
pude observar el cariño
de aquella mujer
que aunque no me haya
dado el ser
muchas malas noches de desvelo
junto a mi cama pasó
refrescándome la frente
en noches de fiebre
y curándome las heridas de cada caída.........

gracias, Madre!

El águila y el escarabajo

de Félix María Samaniego

«Que me matan; favor»: así clamaba
una liebre infeliz, que se miraba
en las garras de una Águila sangrienta.
A las voces, según Esopo cuenta,
acudió un compasivo Escarabajo;
y viendo a la cuitada en tal trabajo,
por libertarla de tan cruda muerte,
lleno de horror, exclama de esta suerte:
«¡Oh reina de las aves escogida!
¿Por qué quitas la vida
a este pobre animal, manso y cobarde?
¿No sería mejor hacer alarde
de devorar a dañadoras fieras,
o ya que resistencia hallar no quieras,
cebar tus uñas y tu corvo pico
en el frío cadáver de un borrico?»
Cuando el Escarabajo así decía,
la Águila con desprecio se reía,
y sin usar de más atenta frase,
mata, trincha, devora, pilla y vase.
El pequeño animal así burlado
quiere verse vengado.
En la ocasión primera
vuela al nido del Águila altanera,
halla solos los huevos, y arrastrando,
uno por uno fuelos despeñando;
mas como nada alcanza
a dejar satisfecha una venganza,
cuantos huevos ponía en adelante
se los hizo tortilla en el instante.
La reina de las aves sin consuelo,
remontaba su vuelo,
a Júpiter excelso humilde llega,
expone su dolor, pídele, ruega
remedie tanto mal; el dios propicio,
por un incomparable beneficio,
en su regazo hizo que pusiese
el Águila sus huevos, y se fuese;
que a la vuelta, colmada de consuelos,
encontraría hermosos sus polluelos.
Supo el Escarabajo el caso todo:
astuto e ingenioso hace de modo
que una bola fabrica diestramente
de la materia en que continuamente
trabajando se halla,
cuyo nombre se sabe, aunque se calla,
y que, según yo pienso,
para los dioses no es muy buen incienso.
Carga con ella, vuela, y atrevido
pone su bola en el sagrado nido.
Júpiter, que se vio con tal basura,
al punto sacudió su vestidura,
haciendo, al arrojar la albondiguilla,
con la bola y los huevos su tortilla.
Del trágico suceso noticiosa,
arrepentida el Águila y llorosa
aprendió esa lección a mucho precio:
a nadie se le trate con desprecio,
como al Escarabajo,
porque al más miserable, vil y bajo,
para tomar venganza, si se irrita,
¿le faltará siquiera una bolita?

Abuelo

Es el de Abuelo un singular y poco difundido apellido que llevan algunas familias en España e Iberoamérica. A juzgar por la actual distribución geográfica del mismo, algunas de dichas familias parecen haber tenido su origen en Galicia, si bien la mayor parte de ellas son originarias de Aragón, Comunidad en la que hoy viven la mayor parte de los así apellidados, concretamente en la provincia de Zaragoza.

Escribe el acreditado filólogo Gutierre Tibón en su "Diccionario Etimológico comparado de Apellidos Españoles, Hispanoamericanos y Filipinos", que el apellido Abuelo procede del latín vulgar aviolus, "abolo", "abuelo".

"Respecto de una persona, padre o madre de su padre o de su madre." El mismo origen etimológico - añade Tibón- tienen los apellidos Abela (alteración de abuela ), Abuel y Abuedo. En general, el apellido nació como apodo o sobrenombre puesto a determinados individuos, con el sentido de "el más viejo", "el que es más digno de respecto y consideración", algunos de los cuales, por el uso y la costumbre acabaron convirtiéndolo en apellido de familia.

En el Archivo General Militar de Segovia se guarda el expediente personal del oficial aragonés llamado Pedro Abuelo y Abadía, del que sabemos que en el año 1875 se hallaba destinado en el Cuerpo de Sanidad del Ejército, lo que nos permite suponer que nació hacia el año 1840 y, que no siendo el primero de su apellido, el linaje debe existir, cuando menos, desde el siglo XIII (años 1700).

De este mismo Pedro Abuelo Abadía hace mención don Manuel Ossorio y Bernard en su "Catálogo de Periodistas Españoles del Siglo XIX", publicado en el año 1903. Nos dice de él que era periodista y colaborador de "La Unión Ibérica", periódico que se publicaba en la ciudad filipina de Manila (en aquella época las Islas Filipinas eran posesión española), en el año 1900, así como que colaboró en otros periódicos del archipiélago. Probablemente fuera este Pedro Abuelo hijo o pariente de Miguel Abuelo, del que sabemos, por los censos de la ciudad de Zaragoza, que vivía en la misma en el año 1800.

Armas.- Don Vicente de Cadenas y Vicent, Cronista Rey de Armas contemporáneo, en el "Repertorio de Blasones de la Comunidad Hispánica", tomo letras A-CH, página 26, se recogen las siguientes armas para Abuelo: En campo de gules, una cabeza de león, de oro, arrancada.

A Mi Madre

¡Oh, cuan lejos están aquellos días
en que cantando alegre y placentera,
jugando con mi negra cabellera,
en tu blando regazo me dormías!

¡Con que grato embeleso recogías
la balbuciente frase pasajera
que, por ser de mis labios la primera
con maternal orgullo repetías!

Hoy, que de la vejez en el quebranto,
mi barba se desata en blanco armiño,
y contemplo la vida sin encanto,
al recordar tu celestial cariño,
de mis cansados ojos brota el llanto,
porque, pensando en ti, me siento niño.


Un golpe di con temblorosa mano
sobre su tumba venerada y triste;
y nadie respondió... Llamé en vano
porque ¡la madre de mi amor no existe!


Volví a llamar, y del imperio frío
se alzo una voz que dijo: ¡Si existe!
Las madres, nunca mueren ... Hijo mío
desde la tumba te vigilo triste...

¡Las madres, nunca mueren!
Si dejan la envoltura terrenal,
suben a Díos, en espiral de nubes...
¡La madre, es inmortal!

Esta falsa creencia

Los mitos sexuales se extienden como los rumores, y tienen tanto fundamento como éstos. Una opinión no fundada sobre algo relacionada con el sexo, y expresada con la convicción que suele acompañar a la ignorancia, se convierte fácilmente en una creencia de toda una comunidad o generación.

Esta falsa creencia comienza a divulgarse como algo comprobado y real, y se convierte en un mito. Los mitos se desarrollan a veces precisamente porque parece que tienen sentido o porque deseamos que sean verdad. La libre información sobre la realidad, y los cambios socioculturales hacen que los mitos sexuales dejen de serlo. Los mitos sexuales muestran la escasa, y muchas veces falsa, información de nuestra sociedad sobre el sexo.

Algunos de estos mitos más frecuentes son los siguientes:

Mitos sobre el embarazo

- La dieta alimenticia de la mujer durante el embarazo influye en el sexo del niño.
- Una mujer sólo puede quedar embarazada a través del coito o de la inseminación artificial.
- El coito durante el embarazo puede perjudicar la salud o hacer daño al feto.
- Durante el embarazo se debe evitar el coito.
- Para que la mujer quede embarazada es necesario que hombre y mujer alcancen el orgasmo a la vez.

Mitos sobre la eyaculación precoz (E.P.)

- Sólo tiene E.P. el hombre que eyacula antes de penetrar.
- La E.P. la padecen sólo los hombres jóvenes.
- La E.P. se debe a defectos o trastornos físicos, de la próstata, fimosis, etc.
- Todo hombre que tiene una fuerte impulso sexual tiene E.P.
- La eyaculación precoz se quita siempre con el tiempo.
- La E.P. se quita con inyecciones, pomadas, pastillas, o intervención quirúrgica.
- Un remedio contra la E.P. es pensar en cosas raras, desagradables, o ajenas al coito.

Mitos sexuales en general

- Los médicos en general están preparados para tratar los problemas sexuales de sus pacientes.
- La impotencia en los hombres mayores es siempre producida por factores físicos.
- Los negros gozan de un mayor impulso y potencia sexual que los blancos.
- El hombre con un pene grande tiene mayor potencia sexual que el que tiene un pene pequeño.
- La esterilización reduce el impulso sexual del hombre o de la mujer.
- El deseo y la potencia sexual disminuye considerablemente a partir de los 40 ó 50 años.

Mitos sobre la masturbación

- La masturbación es una práctica limitada casi exclusivamente a los hombres.
- La masturbación durante la pubertad disminuye la potencia sexual en el hombre adulto.
- La masturbación es físicamente dañina y disminuye la potencia sexual.
- La masturbación muy frecuente conduce a la homosexualidad.
- La masturbación es un hábito propio de las personas jóvenes e inmaduras.
- La masturbación en el hombre o en la mujer es señal de que algo no va bien en su sexualidad.

Mitos sobre la menstruación

- Las relaciones sexuales durante la menstruación tienen el peligro de infección o contaminación.
- Durante el periodo menstrual, la mujer no está preparada para tener relaciones sexuales.
- Es peligroso tener relaciones sexuales durante la menstruación.
- Durante la menstruación, las mujeres no deben practicar deportes, ni bañarse, ducharse o lavarse la cabeza.

Mitos sobre las relaciones de pareja

- Una buena relación sexual requiere un orgasmo.
- La relación sexual sólo es plena cuando hombre y mujer llegan al orgasmo a la vez.
- Los orgasmos simultáneos son necesarios para la compatibilidad sexual de la pareja.

Mitos sobre la sexualidad femenina

- La vida sexual de la mujer termina con la menopausia.
- La satisfacción sexual de la mujer depende del tamaño del pene.
- No está bien visto que la mujer tome la iniciativa en la relación sexual.
- La ausencia del himen prueba que una mujer no es virgen.
- La mujer llega al orgasmo al sentir la penetración del pene.
- Toda mujer llega al orgasmo, pero algunas no lo sienten.

Mitos sobre la sexualidad masculina

- La impotencia es natural e irreversible en el hombre de edad.
- Impotencia significa pérdida de virilidad.
- El hombre siempre está dispuesto a tener relaciones sexuales.
- Si el hombre no se excita en una situación sexual "es anormal" o "no funciona bien".
- El hombre que funciona bien sexualmente tiene erección siempre que ve a una mujer.
- La práctica sexual requiere siempre una buena erección (cuanto mayor mejor).
- Un pene pequeño no puede proporcionar placer a la mujer.
- El hombre no debe decir nunca que "no" al sexo.
- El hombre tiene que tener una erección total para tener orgasmo o eyacular.